El ciclismo se incluye dentro de las actividades
físicas aeróbicas. Este tipo de
ejercicios son los más beneficiosos para
la salud
Publicidad
Los principales grupos musculares que intervienen
al montar a bicicleta son los de las piernas,
las caderas y los glúteos. Además,
todos los que hemos subido una cuesta también
sabemos que se trabajan algunos músculos
de la parte superior del cuerpo. El ciclismo es
especialmente recomendable en aquellas personas
que tienen problemas articulares, ya que se evita
la sobrecarga en los músculos y las articulaciones
que acarrean otros deportes como la carrera.
El ciclismo se incluye dentro de las actividades
físicas aeróbicas. Este tipo de
ejercicios son los más beneficiosos para
la salud, ya que en ellos se movilizan grandes
grupos musculares. Adicionalmente permite reducir
la frecuencia cardiaca y respiratoria en reposo.
Además, practicar el ciclismo de manera
habitual disminuye la posibilidad de sufrir patologías
cardiovasculares, al actuar positivamente sobre
los factores de riesgo, como la hipertensión,
la hipercolesterolemia, o la diabetes. Al mismo
tiempo, la bicicleta ayuda a incrementar el gasto
calórico y combatir los problemas de sobrepeso.