Combinar el transporte público con la
bicicleta se puede hacer.
Publicidad
En Portland, Oregon, aunque tienen muchos meses
de invierno con temperaturas digamos bastante
bajas, han logrado convertirse en una ciudad provechosa
para el ciclismo urbano. El transporte público
hace lo que puede para ayudar a los ciclistas
que quiera combinar este medio con la bicicleta.
Un ejemplo se puede apreciar en la foto, dónde
cada autobús tiene espacio para transportar
2 bicicletas.
Tal vez 2 bicicletas por cada vehículo
no parezca mucho, pero aquí pensamos que
lo que cuenta es la voluntad. Seguramente muchas
personas de esta ciudad agradecen este servicio
que posibilita para el ciclista desplazarse distancias
más largas que lo habitual.